Las tecnologías de impresión han mejorado los últimos años, de manera que hoy se puede  acceder a distintas posibilidades en función de la calidad que se desee y del presupuesto.

En este artículo, se va a explicar cómo optar por impresoras de tinta o impresoras láser y cómo funciona el sistema de pago por copia como método para racionalizar el uso.

Diferencias entre impresoras

Las impresoras láser se empezaron a comercializar en la década de 1970 y han mantenido una difusión en el mercado, porque ofrecen determinadas ventajas. Sin embargo, los fabricantes de impresoras clásicas de tinta han mejorado los productos y se puede concluir que, dependiendo del caso, interesa una u otra.

Si se tiene un ordenador de sobremesa en casa y se utiliza la impresora de vez en cuando, lo más probable es que esta sea de tinta. La mayoría de los modelos que se comercializan son más baratos y, además, cuando se tiene que cambiar un consumible cuesta menos. Como la cantidad que se va imprimir es reducida, compensa.

Ahora bien, la tecnología láser es la más utilizada para contextos profesionales por varias razones. Es más silenciosa, ofrece un resultado más nítido y, a largo plazo, el coste por impresión es más reducido. Otro motivo añadido es que es más cara que una impresora de tinta, así que no resulta rentable para pocas impresiones.

Es cierto que han aparecido impresoras de tinta que mejoran algunos aspectos, pero las diferencias siguen ahí. Se van a dare algunos ejemplos prácticos para que se entienda mejor.

1. Velocidad de impresión

Antaño, las impresoras láser eran más rápidas, pero hoy la velocidad de impresión se ha nivelado. Para documentos con poca tinta, es mejor optar por una impresora convencional, porque es más rápida pero, si se necesita un documento con matices, compensará la impresora láser. Hay que tener en cuenta que la velocidad de impresión se calcula en base a unos parámetros determinados que cambian si el documento necesita varios colores base.

2. Precio por página

Las impresoras láser ofrecen un precio por página más económico que una impresora de tinta, a pesar de que los consumibles son más costosos; esto se debe a que se puede imprimir muchas más páginas por cartucho. Esta circunstancia es fundamental para que se conviertan en un accesorio ideal para despachos profesionales y oficinas que requieren de un uso intensivo, por ejemplo en las gestorías.

3. Ruidos

Una impresora láser es menos ruidosa que una de tinta y, por lo tanto, si se valora esta circunstancia, hay que tenerlo en cuenta cuando se compre. Si se ha tenido una impresora de tinta en casa, no es necesario que se recuerden los ruidos que hace cuando imprime, que se reducen a la mínima expresión con las de láser. Si se busca una atmósfera de trabajo tranquila, se notará la diferencia.

4. Nitidez

Es importante señalar que, en las impresiones en blanco y negro, la diferencia que se puede tener es mínima. Ahora bien, si se va a imprimir un informe con varios colores o una página web, el resultado será más nítido utilizando una impresora láser. Es importante señalar, además, que la diferencia también se encontrará si se usa calidad borrador.

5. Impresión a dos caras

Cualquier persona que haya probado a imprimir un documento por las dos caras sabe que hacerlo con una impresora de tinta es poco operativo. En este caso, la impresora láser ofrece es la opción aconsejable porque, al utilizar mejor la tinta, evita las llamadas impresiones fantasma que dificultan la lectura. Esta circunstancia redunda en la posibilidad de reducir el coste por página.

5. Precio

Es cierto que los precios han cambiado hasta el punto de que las diferencias son cada vez menores pero, de entrada, una impresora láser sigue siendo algo más cara que una impresora de tinta por las prestaciones que ofrecen. Esto se debe, además, a que las impresoras láser se utilizan para temas profesionales, mientras que las de tinta se enfocan al ámbito doméstico y, por lo tanto, tienen una posibilidad de venta mayor.

Conclusión

Hoy se puede decir que, con matices, la impresora láser ofrece ventajas para documentos profesionales y que la impresora de tinta es una buena solución para usos domésticos y cantidades modestas. Existen, eso sí, casos particulares en los que las impresoras de tinta pueden ser competitivas en oficinas, pero no es lo más habitual. Si se está interesado en un servicio profesional y que ayude a ahorrar dinero, hay una opción interesante para racionalizar las impresiones: el pago por copia.

Fabricom ofrece el pago por copia como solución de control de impresión, consiguiendo el resultado que se busca a precios competitivos sin que se tenga que preocupar de ninguna otra cosa más que del propio trabajo. Con un consumo mínimo de 1.000 copias al mes, interesa este servicio, porque se facilita todo lo necesario para realizar la actividad, consumibles, recambios y servicio técnico.