Una de las innovaciones fundamentales de las técnicas del grabado ha sido sin duda la impresión a color. Los sistemas de impresión se limitan a un solo tono. Para saber cómo funciona la impresión en color con calidad, debe entenderse que se basan en un sistema de semitonos (imágenes creadas a partir de puntos) y en la percepción de la ilusión óptica.

Para crear colores se añaden luces rojas, verdes y azules, que son los colores primarios, y sumándolos origina el color blanco. Los colores que son intermedios a los primarios son los complementarios, es decir, el magenta, cian y amarillo. Las mezclas realizadas con estos colores hacen que se perciban distintos tonos de colores según la capacidad del ojo humano. Un sistema basado sólo en colores primarios es imposible en la impresión. Existen dos técnicas principales de impresión a color, el tramado y la superposición.

¿Qué es el tramado en la impresión en color?

Es un método basado en la técnica con puntos. El tamaño de estos puntos suele estar entre la franja del 1 % al 99 %, estando supeditado a las líneas por pulgada. El número de líneas por pulgada se denomina lineatura o trama. Una de las características más importantes de esta técnica es que tiene ángulos para cada uno de los colores, lo cual produce una roseta.

Dicha técnica aprovecha la capacidad de percepción del ojo humano para dar el aspecto de un determinado tono continuado, donde realmente sólo se utilizan cuatro tonos. Estos colores son el magenta, el negro, el amarillo y el cian, aparte del color del papel.

Características

– Porcentaje de punto: se refiere al tamaño del punto. Determina el grado que tiene de gris o cuál es el valor del tono. Cuando incrementamos el tono provoca que aumente el punto pero no la cantidad.

– Lineatura de trama: mientras más se incremente la lineatura más aumentará su calidad, aunque provoca que aumente la complejidad. Determina la nitidez y el tono de una imagen, es decir, la calidad. A medida que aumentan los puntos por pulgada en lineatura, mejor se reproducirá el detalle y más fina será, aumentando así el aspecto de ser un tono continuo.

– Ángulo de trama: disimula el punto. El color negro está situado en el ángulo de 45 º, difuminándose mejor que el que está en el ángulo de 90 º. En CMYK, es decir, en la impresión cuatricromía, el ángulo en 30 º cambia entre cada uno de los colores. Así se evita que los puntos se superpongan y aparezcan unas determinadas ilusiones ópticas que se denominan efecto moiré. Estas ilusiones ópticas pueden producirse por la superposición de tramas, añadiendo una trama encima de otra ya tramada, colocando los ángulos de una forma que no es la correcta, por las cuadrículas de las líneas cuando están demasiado cerca o, incluso, las rayas en las prendas.

Forma de punto: la forma del punto determina la calidad y la nitidez en la reproducción de la imagen. Existen diversas formas del punto: elíptico, redondo, línea y cuadrado. Sin embargo, hay otras formas que son especiales: líneas concéntricas, grano y líneas onduladas con empleo artístico.

Existen principalmente dos tipos de tramados:

Tramas ordenadas

Determina el tamaño del punto de la trama. El porcentaje de la tinta depende del tamaño del punto. Mientras más tamaño tenga, más espacio ocupa, y la visión óptica provoca que se aprecie la tinta oscurecida.

Tramas estocásticas

Al reducir el porcentaje de la tinta, se reduce el espacio de puntos. Para engañar a la visión óptica, se distribuyen aparentemente de una forma aleatoria los puntos.

¿Qué es la superposición?

Se obtiene una trama de cada color primario, el amarillo, el magenta y el cian, y se le añade una de color negro, puesto que con la mezcla de estos no se consigue óptimamente.

Al superponer las cuatro en ángulos distintos, la visión humana no podrá percibir los colores por separados, sino una mezcla de ellos. El color basado en la mezcla que el ojo aprecia depende de lo grandes o pequeños que sean los puntos de cada trama. Si la trama magenta tiene unos puntos mayores, el color se asemejará a esta.

Tipos de superposición

– Muaré: Se superponen dos o más modelos de dibujos que son repetitivos. Provoca un nuevo modelo repetitivo que no es el que deseábamos.

– Roseta: Cuando se superponen tramas de distintas tintas. Un ejemplo es la cuatricromía, que da lugar a una imagen parecida a una flor (roseta). No es molesta al ojo, y los puntos se superpondrán sólo lo necesario. Si es muy gruesa, la roseta es muy evidente pero si es fina apenas se notará.

Conclusión

El color puede ser un factor determinante en la mejora de la imagen de la empresa. No es lo mismo un informe en blanco y negro, que uno con gráficos, fotos, logos y distintas informaciones en color. Este detalle da profesionalidad y repercutirá en la valoración de la empresa y su actividad. Por eso, es importante contar con profesionales que sepan cómo funciona la impresión en color.